Dentro del territorio de Dinamarca se encuentran alrededor de 400 islas, de las cuales unas 80 están completamente desiertas y abandonadas, mientras las otras desarrollan actividad y crecimiento de modo muy normal.
La industria pesquera y mercante son de las mas desarrolladas en el país, además de los sectores manufactureros, metalúrgicos y madereros. Por supuesto, el turismo ocupa también un ítem importante dentro del PIB nacional.
En el pasado, los daneses eran conocidos como vikingos, llevando a la cabeza esa imagen de hombres gigantes y brutales, algunos de los mas famosos son el escritor Hans Christian Andersen, quien escribió memorables cuentos, también se encuentra la veta cineasta de los daneses expresada en las películas de Lars von Trier.
La capital de Dinamarca, Copenhague, según quienes han ido a ella, es una buena ciudad para vivir; esto también lo avala la publicación de la revista Monocle, que la puso entre las veinte mejores, rivalizando directamente con ciudades como Paris y Londres, aunque seguro encontramos otros lugares en el mundo con condiciones de plusvalía perfectas para vivir al igual que en Dinamarca, aunque es un tema que más bien pasa por las prioridades de cada individuo, para algunos enclaustrarse en medio del campo podría ser la condición ideal, en cambio otros, no podrían vivir en un sitio que sea menos que una metrópoli.
Entre las curiosidades culinarias de Dinamarca, se encuentran los bocadillos abiertos, las papas con caramelo, la col roja y los asados de cerdo y pato, carnes que llaman la atención en sitios donde solo se acostumbra a consumir carnes de vacuno y a lo mas de ave para los asados.
Desde que se levantó el Castillo de Havn, la capital de Dinamarca comenzó a ser considerada parte importante de la historia del país, sus actividades comerciales fueron creciendo, haciendo crecer también el movimiento portuario, y el Tivoli, uno de los parques más antiguos que existen en el mundo.
Foto: conpenhague